Justo delante de la puerta de entrada de Cal Rajoler hay una terraza con una mesa y sillas. Cubierta por las hojas de la glicina en verano y soleada en invierno, los visitantes de la casa pasan en ella muchas horas, desayunando, disfrutando de una barbacoa o conversando largamente.
Puede que lo más remarcable de esta casa de payés sea el enorme jardín que lo rodea, con árboles y arbustos de diferentes especies, consecuencia de la afición a la botánica de algunos miembros de esta familia. A título de ejemplo diremos que, entre otros, hay un roble y una palmera con más de un siglo de existencia.
Integradas en este jardín y rodeadas de árboles, hay una barbacoa y la piscina, disfrutada en verano por grandes y chicos y también una mesa de ping-pong. Al lado de la piscina, un enorme almez nos invita a hacer la siesta, a la sombra de su espeso ramaje.
- Gran jardín con árboles centenarios.
- Terraza para pasar largas horas.
- Piscina con valla de protección.
- Barbacoa.